Todo empieza a cobrar sentido: en política y periodismo no existen las coincidencias. La verdad, tarde o temprano, siempre sale a la luz. La polémica decisión de cambiar el nombre del Estadio Municipal Iván Elías Moreno por el de Hugo Sotil adquiere ahora una nueva perspectiva, tras conocerse que el club Alianza Lima y la Municipalidad de Villa El Salvador habrían llegado a un acuerdo para la concesión del recinto deportivo.
Esta noticia ha encendido las redes sociales, provocando la inmediata reacción de los vecinos, quienes lo ven como un balde de agua fría para la historia del distrito. La decisión se tomó en medio de la oscuridad de la noche, aprovechando que por semanas la atención de la ciudadanía estuvo enfocada en la publicidad masiva del megaconcierto por el aniversario de Villa El Salvador. Concierto que, por cierto, también fue criticado en su momento. Todo parece haber sido parte de un plan cuidadosamente diseñado.
A la mañana siguiente, los villasalvadoreños despertamos con la indignante noticia del cambio de nombre del coloso deportivo. En términos simples, la alcaldía nos durmió a todos. Se está atentando contra la historia viva de un distrito que nació del desierto y se construyó con esfuerzo colectivo. No se ha tomado en cuenta el legado ni los testimonios de los compañeros de Iván Elías Moreno. Las autoridades locales han actuado con total indiferencia.
Las
interrogantes no dejan de crecer: ¿Dónde quedó la consulta ciudadana? ¿Hasta
cuándo se permitirá que las decisiones sobre el distrito se tomen sin un
control adecuado ni la participación de sus residentes? Villa El Salvador no es
la chacra de nadie, y no se puede seguir actuando a espaldas del pueblo en
beneficio de unos pocos.
Llama especialmente la atención que, mientras en el Facebook de la Municipalidad de Villa El Salvador se publicitan todo tipo de actividades, el acuerdo con Alianza Lima simplemente “se olvidaron” de compartirlo. Transparencia cero.