VIVIR SIN SER POBRE CUESTA MÁS DE S/ 1.848 SEGÚN INEI

En Villa El Salvador, las voces recogidas por Radio Stereo Villa coinciden en un reclamo que atraviesa edades, oficios y trayectorias: el próximo presidente debe poner el empleo en el centro de su agenda. Inversiones, más puestos de trabajo, apoyo a los emprendimientos, mejor educación técnica y estabilidad laboral aparecen como demandas urgentes de vecinos que no hablan desde la teoría, sino desde la experiencia diaria de sobrevivir en un mercado laboral precario. El mensaje es claro: sin trabajo digno, no hay progreso posible.

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 18 de mayo de 2026 a las 03:58 p. m.
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Esa urgencia se entiende mejor si se mira el contexto nacional. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la pobreza monetaria afectó al 25,7% de la población en 2025, una mejora frente al 27,6% de 2024, pero todavía significa que 8 millones 823 mil peruanos siguen en esa condición. Aunque 567 mil personas salieron de la pobreza en el último año, el país aún no recupera los niveles previos a la pandemia: en 2019 la pobreza era de 20,2%, y hoy continúa 5,5 puntos porcentuales por encima. La recuperación, por tanto, sigue siendo insuficiente.


Por eso, el debate electoral no debería reducirse a promesas genéricas. Los testimonios de Villa El Salvador muestran que el país necesita más industria, más inversión privada y pública, y una oferta laboral que no excluya a jóvenes ni a adultos mayores. También queda en evidencia la urgencia de fortalecer la formación técnica, porque incluso estudiantes de carreras vinculadas a la ingeniería encuentran pocas oportunidades acordes con su preparación. Un Estado que no articula educación con empleo termina formando frustración, no desarrollo.


La próxima gestión presidencial tendrá que entender que combatir la pobreza no se logra solo con asistencia social, sino con una política sostenida de empleo formal y crecimiento productivo. En un país donde una familia de cuatro integrantes necesita al menos S/ 1.848 mensuales para no ser pobre, la prioridad debe ser elevar ingresos y ampliar oportunidades reales. El Perú no necesita más discursos sobre el trabajo: necesita condiciones concretas para que trabajar deje de ser una excepción y vuelva a ser una posibilidad para todos.