Vivimos en una realidad terrible y preocupante como sociedad debido a
la mala gestión de algunas autoridades al no realizar medidas contundentes
contra la violencia hacia la mujer. Las cifras no mienten, ya que solamente en
el mes de enero del presente año los Centros de Emergencia Mujer (CEM) han
atendido 14,665 casos de violencia contra la mujer e integrantes del grupo
familiar. La pregunta es: ¿Y las incidencias qué no se atendieron?
En enero de 2024 ya se reportaban 13,640 casos, comparando con el número actual se observa el aumento desmedido de una problemática que no tiene cuando acabar. De la misma manera, estas cifras tienen ramificaciones en Lima Sur, dado que el CEM del distrito de Villa El Salvador registró 172 casos, en Villa María del Triunfo atendieron 202, el de Chorrillos 156, en los CEM de San Juan de Miraflores 26 y en Lurín 70 casos en el primer mes de 2025.
Números fríos que hacen reflexionar que sucede en la sociedad, porque no podemos frenar o reducir estos casos. Asimismo, el 2024 se cerró con 168.492 casos atendidos por los Centros de Emergencia Mujer (CEM) y en Villa El Salvador terminó el año con 1818 casos. Al ritmo que vamos, esa cantidad seguirá subiendo y lamentablemente se informará como año tras año estos acontecimientos de miedo.
Finalmente, al conocer el sentir de las mujeres, entre sus
declaraciones mencionan que no se sienten segura al caminar en altas horas de
la noche o cuando visten una prenda diminuta porque inmediatamente son blanco
de acoso por algunos sujetos. Ante esa situación, las autoridades deben
replantear opciones que generen un cambio, con soluciones eficaces, sino
seguiremos en una existencia horripilante para las mujeres.