La inteligencia artificial (IA) estuvo ausente del debate presidencial y de los planes de gobierno revisados por Juan Diego Tineo, jefe de conocimiento del cliente en Alicorp y especialista en desarrollo tecnológico. En entrevista para ´Diálogo Ciudadano´, advirtió que, aunque la IA ya forma parte de la vida cotidiana, su uso en la gestión pública todavía no se discute con la profundidad necesaria y no aparece como una prioridad clara en la campaña electoral.
La inteligencia artificial (IA) estuvo ausente del debate presidencial y de los planes de gobierno revisados por Juan Diego Tineo, jefe de conocimiento del cliente en Alicorp y especialista en desarrollo tecnológico. En entrevista para ´Diálogo Ciudadano´, advirtió que, aunque la IA ya forma parte de la vida cotidiana, su uso en la gestión pública todavía no se discute con la profundidad necesaria y no aparece como una prioridad clara en la campaña electoral. Tineo sostuvo que el problema no es la falta de herramientas, sino la ausencia de una política integral de gobernanza. Al analizar las propuestas de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, señaló que en un caso se plantea crear un ministerio de Ciencia y Tecnología, mientras que en el otro se anuncian medidas puntuales, como una historia clínica única y el uso de IA para combatir el crimen. Sin embargo, remarcó que, sin un marco sólido de gestión de datos, esas iniciativas corren el riesgo de quedarse en acciones aisladas o de abrir la puerta a abusos. El especialista advirtió que el uso de IA en el sector público exige mayores controles que en el ámbito privado, porque allí se manejan datos sensibles, desde historiales médicos hasta información de subsidios y registros personales. “Lo que hemos encontrado es que hay propuestas que pueden parecer fuertes a nivel estratégico, pero que no necesariamente se traducen en soluciones prácticas”, explicó, al insistir en que una mala estructuración de los procesos solo haría más rápido un sistema deficiente. En ese sentido, comparó la situación peruana con la de otros países de la región y mencionó el caso de Colombia, donde los resultados formales de una elección se conocieron en horas, mientras que en el Perú la proclamación tomó cerca de mes y medio. A su juicio, esa diferencia revela que todavía falta orden institucional para que la IA pueda acelerar trámites y procedimientos. “La inteligencia artificial automatiza procesos, pero si estos no están bien definidos, solo vuelve más rápido un proceso mediocre”, afirmó. Tineo también advirtió sobre los efectos sociales y éticos de la tecnología, tanto por el uso de algoritmos en plataformas como TikTok, que reducen la capacidad de atención, como por la proliferación de imágenes y contenidos falsos que pueden influir en campañas electorales. Recordó, además, que el Papa ha abordado el tema desde una perspectiva humanista, lo que confirma que el debate sobre la IA ya no es solo técnico, sino también filosófico y ético. Finalmente, planteó que el primer paso de cualquier gobierno debería ser establecer un marco claro de gobernanza de datos, acompañado de centros tecnológicos en regiones como Arequipa, Puno y Cusco, con incentivos tributarios para atraer inversión. Propuso centralizar la información de comisarías, hospitales y ministerios, para luego priorizar trámites hospitalarios, identidad digital y seguridad. Como ejemplo, citó el procesamiento de los audios del caso de los Cuellos Blancos, que —dijo— pudo haberse resuelto en semanas con herramientas de IA, en lugar de tardar cerca de un año y medio.