En el marco del 55 aniversario de Villa El Salvador, las voces de los vecinos reflejan una percepción dividida sobre la gestión del alcalde Guido Iñigo Peralta. Por un lado, varios ciudadanos reconocen las obras ejecutadas durante su administración, destacando la construcción de pistas, veredas y mejoras en el ornato público. Para muchos, estos trabajos representan avances largamente esperados en sectores históricamente olvidados, lo que ha permitido mejorar la calidad de vida de cientos de familias. Incluso algunos vecinos valoran el esfuerzo del burgomaestre por atender servicios básicos y generar oportunidades laborales a través de la municipalidad.
Sin embargo, el principal cuestionamiento hacia la actual gestión sigue siendo la inseguridad ciudadana. Los vecinos coinciden en señalar que la delincuencia, los robos y los hechos violentos continúan creciendo en el distrito, generando temor e incertidumbre en la población. Aunque reconocen la ejecución de obras públicas, consideran que estas no son suficientes si no van acompañadas de medidas firmes para garantizar la tranquilidad de los ciudadanos. La sensación de inseguridad se ha convertido en una preocupación diaria que afecta tanto la vida personal como el desarrollo económico de los habitantes de Villa El Salvador.
Otro aspecto que genera debate entre los vecinos es la posible aspiración política de Guido Iñigo en otro distrito, como Villa María del Triunfo. Mientras algunos consideran que podría repetir una gestión positiva, otros cuestionan que busque nuevos espacios políticos antes de culminar plenamente sus responsabilidades en Villa El Salvador. Para este sector de la población, un alcalde debe consolidar primero una gestión ejemplar en el distrito que gobierna antes de proyectarse hacia nuevas candidaturas. Estas opiniones evidencian que la ciudadanía exige no solo obras visibles, sino también compromiso permanente y cercanía con los vecinos.
Las declaraciones recogidas muestran que la gestión municipal tiene luces y sombras. Hay reconocimiento por las mejoras urbanas y el esfuerzo reciente por atender necesidades básicas, pero también existe una fuerte demanda de mayor autoridad y estrategias efectivas frente a la criminalidad. A pocos años de nuevas elecciones, la percepción ciudadana será determinante para evaluar si las obras realizadas pesan más que las críticas sobre seguridad y representación política. Villa El Salvador, distrito emblemático de Lima Sur, continúa esperando autoridades capaces de responder integralmente a las verdaderas necesidades de su población.