En entrevista para ´Diálogo Ciudadano´, se abordó sobre la pobreza en el Perú que continúa siendo “un tema inacabable” y cuya raíz está estrechamente ligada al modelo económico implementado desde 1992.
En entrevista para ´Diálogo Ciudadano´, se abordó sobre la pobreza en el Perú que continúa siendo “un tema inacabable” y cuya raíz está estrechamente ligada al modelo económico implementado desde 1992. Este sistema —enfatizó— privilegia al mercado y ha contribuido a la desigualdad estructural que afecta a millones de peruanos. De cara a las próximas elecciones, La analista de economía y políticas públicas de Videnza Instituto, Melanie Ferreyra, advirtió que la discusión sobre el modelo económico volverá a estar en el centro del debate político.
La especialista explicó que el crecimiento económico no basta para reducir la pobreza de manera sostenida. Si bien el incremento del PBI tiene un impacto positivo en los indicadores monetarios, este debe estar acompañado de políticas públicas orientadas a mejorar dimensiones como la salud, la educación, la vivienda y los servicios básicos. En esa línea, recordó que el concepto de pobreza multidimensional —impulsado por Naciones Unidas— busca medir precisamente estos factores estructurales que determinan el bienestar de las familias más vulnerables.
Ferreyra también señaló que el Perú incumple con los compromisos asumidos en 2015 al firmar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En aquel año, el país registraba un 21.8% de pobreza y se comprometió a reducirla a la mitad para 2030. Sin embargo, en 2024 la cifra ha aumentado a 27.6%, es decir, 5.8 puntos porcentuales más que hace nueve años. Entre las principales causas, la analista destacó el impacto prolongado de la pandemia de 2020 y la ausencia de políticas públicas sólidas que permitan sostener el empleo y la productividad.
Otro factor que agrava la situación, indicó Ferreira, es la débil institucionalidad del Estado. A pesar del actual auge de los metales como el oro y el cobre, los beneficios no se reflejan en el bienestar ciudadano. La economista advirtió que la minería ilegal, la falta de meritocracia en las instituciones públicas y la corrupción impiden que los recursos del canon lleguen efectivamente a las regiones donde se generan. “Tenemos un Estado frágil que no redistribuye la riqueza”, subrayó.
En cuanto a los servicios básicos, Ferreira recordó que la pobreza afecta directamente el acceso a la salud y la educación, especialmente en las zonas rurales. La falta de centros médicos adecuados y el alto costo de los medicamentos empujan nuevamente a las familias a la pobreza, incluso después de pequeños avances. “Una enfermedad o la pérdida de empleo pueden hacer retroceder años de esfuerzo”, advirtió, enfatizando la necesidad de un enfoque integral que contemple tanto ingresos como calidad de vida.
Finalmente, la especialista señaló que el 2025 será un año de gran incertidumbre económica y política. Si bien el PBI podría cerrar este año con un crecimiento de alrededor del 3.2%, las proyecciones indican que la pobreza se mantendría cerca del 30%. Ferreira llamó a la ciudadanía a votar de manera informada en las próximas elecciones. “El Perú necesita estabilidad y gobiernos que trabajen por sus ciudadanos, no por intereses personales”, concluyó.