Lima se transforma esta semana en la capital internacional de la esgrima con la llegada de la Copa del Mundo de Sable Femenino, que reúne a 143 deportistas de 28 países en el Polideportivo 3 de la Videna.
Lima se transforma esta semana en la capital internacional de la esgrima con la llegada de la Copa del Mundo de Sable Femenino, que reúne a 143 deportistas de 28 países en el Polideportivo 3 de la Videna. El evento, que se disputa hasta el domingo 25, consolida al Perú como sede confiable de grandes torneos, tras la buena organización del Grand Prix de Florete realizado en marzo.
La delegación peruana está compuesta por seis tiradoras que competirán tanto en pruebas individuales como por equipos: María Karina Galindo, Hillary Aguilar, Daiara Effio, Nina y Luciana Rosales, y Sofía Velásquez. El reto es enorme, ya que en la pista también estarán figuras como la japonesa Emura Misaki, bronce en París 2024, y la francesa Sara Balzer, subcampeona olímpica.
A sus 16 años, María Karina Galindo no esconde su emoción por participar en un torneo de este nivel. “Me llena de ansiedad competir, sé que el nivel es muy fuerte, pero me servirá para ganar experiencia. Me motiva poder aprender nuevas tácticas porque será un paso previo a mi participación en los Juegos Panamericanos Júnior Asunción 2025, así que tengo la confianza de tener un buen desempeño”, comentó.
El entrenador nacional, Fabián Huapaya, subraya el valor de tener un torneo de esta magnitud en casa. “Vamos a buscar los objetivos que nos hemos planteado con un grupo que se conoce y que enfrentará a potencias de la región como Venezuela, Brasil, Argentina y Colombia. Será una gran oportunidad para darle más nivel a nuestras chicas”, señaló.
Este evento, respaldado por el IPD y avalado por la Federación Internacional de Esgrima, no solo fortalece la preparación rumbo a los Juegos Bolivarianos 2025 y los Panamericanos Lima 2027, sino que confirma que la esgrima peruana se abre paso en la escena global, afilando su talento y su ambición con cada estocada.