TERREMOTO: ¿ESTAMOS PREPARADOS O SOLO HACEMOS “COMO SI”?

El Perú volverá a poner a prueba su capacidad de respuesta este viernes 14 de agosto, a las 3:00 de la tarde, con el II Simulacro Nacional Multipeligro 2026, convocado por el INDECI. El objetivo no es generar alarma, sino recordar una realidad que no podemos ignorar: vivimos en un país expuesto a sismos y otros peligros naturales. El ejercicio contempla tres momentos frente a un sismo: la activación de las alertas, permanecer durante los primeros dos minutos en las zonas seguras internas y, posteriormente, evacuar hacia zonas seguras externas o puntos de reunión llevando la mochila de emergencia. También se simularán escenarios de tsunami y aluvión mediante el SISMATE y sirenas locales.

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 12 de agosto de 2026 a las 09:33 a. m.
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Pero la pregunta de fondo es incómoda: ¿realmente estamos preparados para enfrentar un terremoto de gran magnitud? En Villa El Salvador, las respuestas de los vecinos muestran que todavía existe una importante brecha entre saber que debemos prevenir y estar realmente preparados. Algunos reconocen tener linternas, pilas, radio, botiquín y alimentos; otros admiten que aún no cuentan con una mochila de emergencia completa o que deben renovar sus productos. Esta situación adquiere especial relevancia en un distrito donde existen sectores construidos sobre suelos arenosos y donde los propios vecinos advierten sobre viviendas levantadas de manera informal, sin necesariamente contar con la orientación de ingenieros o arquitectos.


La mochila de emergencia aparece así como uno de los elementos básicos para afrontar las primeras horas después de un desastre. Los ciudadanos identifican como indispensables el agua, alimentos no perecibles, linterna, pilas, radio, botiquín y silbato, entre otros artículos. Sin embargo, tener algunos productos guardados no significa estar preparados. El agua y los alimentos deben revisarse y renovarse, los equipos deben funcionar y, sobre todo, cada familia debe conocer las rutas de evacuación y las zonas seguras. En una emergencia podrían interrumpirse servicios esenciales como el agua, la electricidad, el transporte, el comercio y la atención médica. La prevención no puede comenzar cuando llegue la emergencia.


Por eso, el simulacro del 14 de agosto no debe convertirse en una simple actividad de rutina ni en una fotografía para las redes sociales. Debe servir para identificar errores, corregirlos y asumir una responsabilidad individual y colectiva. El INDECI ha establecido que, ante otros peligros, la población deberá evacuar organizadamente por las rutas establecidas y permanecer en las zonas seguras siguiendo las indicaciones de las autoridades o brigadistas. La pregunta ya no es solamente si llegará un gran terremoto, sino qué tan preparados estaremos cuando ocurra una emergencia real. En un país sísmico, esperar a que ocurra la tragedia para reaccionar sería demasiado tarde. Prevenir hoy puede significar salvar vidas mañana.