Lo que empezó como un reparto de cemento en triciclo se convirtió en un negocio consolidado que hoy forma parte de la red de ferreterías más grande del país.
Una pareja de esposos construyó durante más de dos décadas una ferretería en Lima Sur que hoy es el sustento de toda su familia, en un rubro donde la competencia es dura y los márgenes cada vez más ajustados. El negocio inició en el año 2000, luego de que ambos conocieran el oficio trabajando en reparto y ventas en otra ferretería, con el objetivo de sacar adelante a sus tres hijos. "Mi esposa se quedaba en la tienda y yo salía a repartir en triciclo, nosotros mismos cargábamos y descargábamos, como se diría en criollo, con sudor y lágrimas", recordó el propietario sobre los inicios del negocio.
Con el tiempo, el negocio creció hasta comercializar cemento, fierro, ladrillos, agregados y accesorios para construcción, además de modernizarse con pedidos por WhatsApp, pagos digitales y personal propio. La propietaria atribuyó el éxito del negocio a la atención al cliente: "Hay que ser cordial, cumplir lo que prometes y ganarte la confianza del cliente". Desde hace cuatro años forman parte de Progresol, la red de ferreterías más grande del Perú, que según indicó la propietaria les ha permitido mejorar su forma de vender, atender y organizarse.
Fuente: Trome