La inversión pública en infraestructura vial y saneamiento, junto a proyectos inmobiliarios, posicionan a la construcción como motor clave del PBI en 2026.
El sector construcción se ha consolidado como uno de los principales vectores de la recuperación económica en Perú, registrando un avance del 8.90 % en febrero. César Candela, director ejecutivo de la Sociedad Nacional de Construcción e Infraestructura (SNCI), proyecta que para marzo la tasa se mantendrá elevada, entre el 6 % y 8 %, superando ampliamente el crecimiento del PBI agregado. Este dinamismo responde a un mayor consumo de cemento en proyectos privados y autoconstrucción, así como a la aceleración de obras de infraestructura vial y saneamiento.
Candela resalta que la construcción posee un elevado efecto multiplicador que impacta directamente en industrias de acero, servicios financieros y transporte. El sector es clave para el cierre de brechas sociales mediante la edificación de hospitales, colegios y vivienda formal, lo que mejora la productividad del país en el mediano plazo. En términos regionales, el dinamismo se observa en el norte por obras de irrigación; en el centro por infraestructura urbana y energía; y en el sur impulsado por la minería y el gas.
Respecto al mercado inmobiliario, el crecimiento se concentra en Lima y Callao mediante edificios multifamiliares, y en ciudades intermedias donde la agroexportación y la minería han generado nuevas clases medias. César Candela puntualizó sobre el rol social del sector: “al mismo tiempo, es un rubro intensivo en mano de obra, con fuerte impacto en empleo directo e indirecto, particularmente en regiones donde las opciones de trabajo formal son más acotadas”.
Fuente: El Peruano