Desde el mercado Alameda de Chorrillos, Antonia Isabel Yumbato Rodríguez consolida su emprendimiento familiar de especerías y abarrotes, destacando el esfuerzo, la constancia y el apoyo entre familiares como claves para salir adelante.
Antonia Isabel Yumbato Rodríguez cuenta que su negocio nace a partir de la iniciativa de su hermano, quien le propone incursionar en la venta de aderezos ante la demanda de los clientes. “Él me invita, me dice: hermana, ¿por qué no pruebas vendiendo especerías? De a poquito”, relata. A partir de pequeñas cantidades, logra ganar clientela y ampliar su oferta hasta quedarse también con el puesto de abarrotes. La emprendedora señala que prepara sus propios condimentos y se abastece de proveedores mayoristas, lo que le permite mantener la calidad de sus productos. “Como que vi que había acogida, entonces dije, ah bueno, sí puedo”, afirma sobre sus inicios tras la pandemia.
Asimismo, resalta que su negocio no solo le permite generar ingresos, sino también apoyar a su familia, integrando a sus hermanos en el trabajo. Reconoce que existen dificultades, especialmente cuando las ventas disminuyen, pero busca alternativas para sostenerse económicamente. “Hay momentos en que las ventas baja entonces tratar de ver la manera de sacar otro producto y generar otro ingreso”, explica. Finalmente, envía un mensaje a quienes desean emprender: “Que sigan luchando y que sigan adelante… de a poquito, pero podemos”, y reafirma su objetivo de seguir creciendo con su negocio en el mercado.
Fuente: Lima Conecta