El avance de las aguas erosiona la plataforma vial en Lurigancho-Chosica, amenazando la conectividad de dieciséis poblaciones en la zona este de Lima.
El distrito de Lurigancho-Chosica enfrenta una situación crítica debido al aumento del caudal del río Rímac, que ha comenzado a erosionar la plataforma baja de un tramo estratégico de la Carretera Central. En la localidad de California, la infraestructura presenta fisuras y grietas visibles producidas por la fuerza del agua. Este riesgo estructural se remonta al año 2017, cuando el fenómeno El Niño provocó un desvío en el cauce natural del río, dejando expuesta la actual plataforma vial ante el incremento de las lluvias en la región.
La vulnerabilidad de la zona se ha agravado debido a que los refuerzos previos consistieron únicamente en el relleno con tierra y materiales sueltos, sin una intervención profunda de ingeniería. Si el caudal continúa en ascenso, dieciséis poblaciones quedarían aisladas por un posible derrumbe de la vía, afectando el abastecimiento y la seguridad de miles de residentes. En la región San Martín, el escenario es similar ante la crecida del río Mayo, donde los pobladores de Zapote han advertido que el nivel del agua se ha elevado progresivamente hasta situarse a escasos metros de los pilares del puente.
Ante esta emergencia, los habitantes de Zapote y Lurigancho-Chosica han solicitado la intervención inmediata de Defensa Civil y los gobiernos regionales para evaluar las estructuras y ejecutar medidas preventivas. La vigilancia comunitaria se mantiene constante para monitorear cualquier variación adicional en los niveles de los ríos que pueda comprometer puentes o viviendas. La prioridad de las poblaciones afectadas es asegurar la conectividad y proteger la economía local, que depende directamente del estado de estas vías de transporte.
Fuente: Infobae