En entrevista al programa ‘Tejiendo Redes Comunitarias’, Male Canta, comunicadora social, activista e integrante de Unidad Popular y de Tejiendo Redes Comunitarias, reflexionó sobre la organización colectiva que hoy impulsa una Navidad Popular en Manchay, en solidaridad con la Olla Común Sumaq Warmis.
En una reciente entrevista al programa ‘Tejiendo Redes Comunitarias’, Male Canta, comunicadora social, activista e integrante de Unidad Popular y de Tejiendo Redes Comunitarias, manifestó que la comunicación no es solo una herramienta técnica, sino un proceso de vida atravesado por la memoria y la experiencia colectiva. Desde su historia personal, marcada por la partida de su padre y por crecer en una familia de docentes, fue tomando conciencia de las labores invisibilizadas que sostienen la vida y de las múltiples limitaciones que impone el Estado a su juicio.
Durante la entrevista, la comunicadora cuestionó el rol de los medios de comunicación hegemónicos, señalando que estos responden a intereses económicos y líneas editoriales que muchas veces silencian otras realidades. Frente a ello, resaltó la urgencia de construir contra narrativas desde la comunicación popular, contar historias desde otras miradas. Para Male, comunicar es acompañar procesos, y hacerlo de la mano de la organización popular y territorial.
En ese marco, ‘Tejiendo Redes Comunitarias’ viene impulsando, junto a diversas colectivas aliadas, una Navidad Popular este 19 de diciembre en Manchay. La actividad contempla talleres de manualidades, dibujo y pintura, una muestra teatral gracias a Casa Perejil, y la participación de artistas y talleristas solidarios. Más allá del compartir, el objetivo es que las niñeces se lleven una experiencia formativa y comunitaria, construida desde la autogestión y el trabajo colectivo, para que ninguna familia quede fuera.
Esta iniciativa nace desde la Olla Común Sumaq Warmis, una experiencia sostenida por mujeres del barrio que enfrentan día a día la precariedad y el abandono estatal. Male destacó el liderazgo, la decisión y el poder popular que emerge desde el territorio, donde más de 30 niños y niñas crecen sin acceso a servicios básicos como agua, luz o desagüe, subrayando que estas acciones no son asistencialismo, sino una respuesta organizada frente a la ausencia del Estado y una apuesta concreta por la justicia social desde los barrios.