En el marco de la conmemoración del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, una estudiante de la Universidad Nacional Tecnológica de Lima Sur (UNTELS) se ha pronunciado sobre la preocupante situación de acoso y violencia que persiste en algunas universidades peruanas.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, una estudiante de la Universidad Nacional Tecnológica de Lima Sur (UNTELS) se ha pronunciado sobre la preocupante situación de acoso y violencia que persiste en algunas universidades peruanas. En el programa ´Nuestra Voz Al Aire´, María Fernanda Guerra, estudiante de ingeniería y miembro de la organización OECA, denunció que muchas mujeres siguen siendo víctimas de agresiones físicas, verbales y cibernéticas tanto en el ámbito académico como en la sociedad en general.
Guerra relató que, dentro de la UNTELS, se han registrado casos de acoso que van desde comentarios inapropiados hasta persecuciones en los trayectos hacia los paraderos o los salones. “La universidad debe ser un espacio seguro, y no lo es para muchas de nosotras”, señaló, subrayando la necesidad de garantizar la protección de las estudiantes frente a este tipo de violencia. De la misma forma, las cifras nacionales de esta problemática son alarmantes: hasta la fecha, se reportan más de 114 feminicidios y más de 211 casos de tentativa de feminicidio, además de decenas de miles de denuncias de violencia física y sexual.
Las jóvenes enfatizan que la violencia no distingue entre hombres y mujeres, pero es particularmente grave en el caso de las mujeres, que deben enfrentar un entorno académico muchas veces hostil. Lucero, moderadora del encuentro, destacó que las universidades funcionan como un “pequeño Perú”, donde las estructuras de poder y la complicidad pueden obstaculizar la justicia para las víctimas. Las denunciantes suelen enfrentar revictimización e incluso amenazas, mientras los agresores continúan impunes.
La problemática no es exclusiva de la UNTELS. Encuentros recientes en universidades de todo el país, organizados por la Federación de Estudiantes del Perú (FEP), revelaron que el acoso académico y laboral afecta a mujeres de diversas carreras y casas de estudio. Muchas han tenido que acudir al Ministerio de la Mujer para que se tomen medidas efectivas, evidenciando la insuficiencia de los mecanismos internos de protección en las universidades.
En respuesta a esta situación, las estudiantes han generado redes de apoyo y espacios de resistencia dentro de sus instituciones. Estas comisiones estudiantiles buscan proteger a las víctimas, brindar acompañamiento emocional y visibilizar los casos que de otro modo quedarían silenciados. “Aunque tengamos sistemas que nos digan que no es cierto, la idea es generar espacios donde podamos canalizar nuestras experiencias y protegernos mutuamente”, explicó Guerra.
El llamado a la acción es claro: hoy y durante los próximos días se realizarán movilizaciones en Lima Sur, incluyendo encuentros en el Óvalo de la Mujer y vigilias ciudadanas frente a la municipalidad, para exigir justicia y promover conciencia social sobre la violencia de género. Las estudiantes reiteran que la lucha es colectiva, que no están solas y que la sociedad entera debe involucrarse para erradicar la violencia en todas sus formas.