Para evitar riesgos ante sismos, distribuidora recomienda emplear ladrillos de 18 huecos tipo 5 y cementos adecuados para garantizar la seguridad estructural.
En la construcción de casas no todos los ladrillos ofrecen la misma resistencia. El de 18 huecos tipo V es más pesado y seguro que el tipo IV, aunque menos accesible por su costo y disponibilidad. En contraste, la pandereta suele usarse de forma equivocada en muros portantes, pese a que solo debería emplearse para divisiones internas. “Muchas veces hemos visto que en los sismos, temblores, las paredes que se han caído han sido aquellas donde usaron pandereta en lugar de 18 huecos”, advirtió Fiorella Fernández, representante comercial de la distribuidora Ferbanz, ubicada en José Gálvez, Villa María del Triunfo.
El cemento también cumple un rol central en la seguridad de las edificaciones de Lima Sur, donde el suelo es salitroso porque está cerca al mar. “Antes se trabajaba solamente con el tipo I, que se conoce mucho con la marca Sol. A raíz de eso empezaron a salir otras marcas que no solamente trabajaban con el tipo I, sino que diversificaron a tipos como el HS que es un antisalitre”, refirió Fernández. En ese sentido, recomendó el cemento tipo I y el HS para estructuras principales, como cimientos y columnas, y el cemento GU solo para acabados.
Por otro lado, comentó que las constructoras están migrando hacia bloques de gran formato que permiten levantar muros en menos tiempo y con menor costo de mano de obra. “En vez de hacer un millar de ladrillos pequeños, esto se resume a 300 unidades. Es un tercio de lo que gastarían de tiempo en construir. Las constructoras están enfocándose en este tipo de producto”, precisó Fernández. Finalmente, aconsejó a los compradores de viviendas nuevas exigir los certificados de calidad de los materiales empleados, con el fin de confirmar que la edificación haya cumplido con las normas técnicas.
Fuente: Lima Conecta