En medio de un contexto político y reformas a mediados de los años 60, nació el Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo —más conocido como DESCO—, impulsado por técnicos y profesionales comprometidos con los sectores populares del país.
En medio de un contexto político y reformas a mediados de los años 60, nació el Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo —más conocido como DESCO—, impulsado por técnicos y profesionales comprometidos con los sectores populares del país. Fundado oficialmente el 5 de agosto de 1965, surgió inicialmente como el Instituto de Desarrollo Comunitario, en un contexto marcado por la reforma agraria, las tensiones sociales y la búsqueda de alternativas al modelo oligárquico imperante. Desde sus orígenes, desco apostó por una mirada crítica del desarrollo, centrada en las personas marginadas y en la transformación estructural del orden social.
Durante sus primeras décadas, la organización articuló su acción en dos frentes: el rural, con servicios técnicos y capacitación para pequeños agricultores en el norte chico, y el urbano, con investigaciones pioneras sobre la marginalidad en Lima. Esta dualidad se mantuvo como una de sus principales características: combinar la intervención directa con una rigurosa producción de conocimiento. Bajo la dirección de Hélan Jaworski, desco se consolidó como una institución autónoma, desvinculada del Estado, los partidos políticos y los organismos religiosos, posicionándose como una voz independiente en el debate sobre el desarrollo.
Con el paso del tiempo, desco ha profundizado su trabajo en áreas clave como la lucha contra la pobreza y la desigualdad, la participación ciudadana, la gestión local y ambiental, la equidad de género y la promoción de los derechos humanos. Su visión institucional sigue apostando por un desarrollo democrático, descentralizado e inclusivo, basado en la justicia social, la sostenibilidad ambiental y el respeto a la diversidad cultural. Hoy, mantiene su misión de generar impactos tangibles en las condiciones de vida de la población más vulnerable del país.
Actualmente, en un proceso de reestructuración interna, desco se organiza a través de tres centros especializados: Desco centro, Desco Ciudadano y Desco sur, desde donde articula su acción en todo el territorio nacional. La institución reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la sociedad civil y la formulación de políticas públicas alternativas, reafirmando su vocación por un desarrollo que no impone, sino que se construye con los pueblos y desde los territorios. A 60 años de su fundación, Desco sigue siendo un referente en la reflexión crítica y la acción transformadora en el Perú.